Este logotipo es un claro ejemplo de cómo jugando con los elementos gráficos de la propia tipografía se pueden crear iconos de un diseño muy marcado y personal.

Desplazando ligeramente la parte superior de la letra “ñ” conseguimos que tomara prestada otra personalidad, convirtiéndose en un grifo y dando pie a interpretar que la letra se ha convertido así misma en un mueble de baño, que era el producto que fabricaba la marca.