Cuando has crecido jugando con pequeñas figuras de plástico de los héroes de tus comics favoritos corres el riesgo de convertirte en fan del merchandising.

Un buen amigo se casaba y decidí hacerle un regalo muy especial para celebrar su unión, pero sobre todo fue una demostración de amistad, me lo pasé muy bien realizando el proyecto y además nunca olvidaré la cara que puso al recibirlo.

Podéis ver parte del proceso y el resultado final ya en su packaging... ¿Quién dijo que con la amistad no se juega?